Por qué viajar realmente te cambia la vida y cómo empezar el hábito de viajero frecuente

0
90
vistas
?????????????????????????????????????????????????????????

Para muchas personas la experiencia y los conocimientos se obtienen a través de los pequeños y grandes acontecimientos que han vivido a lo largo de su vida. Una vida amplia en vivencias proporciona aprendizajes y recursos para enfrentar escenarios cotidianos con una mayor y mejor capacidad de respuesta. Dentro de este proceso influye directamente las actitudes de cada persona y considerando un nivel común de dichas capacidades, la diferencia entre una persona y otra se manifiesta principalmente por las experiencias.

Las experiencias vienen dadas de cualquier forma, una de ellas viajar, cuando se viaja se experimenta un cambio de entorno en su totalidad, bien sea conocer otra región, otro país u otro continente, sin importar cada vez que salimos fuera de lo cotidiano la visión personal crece en muchos sentidos. Valorando y entendiendo así las diferencias en los acontecimientos fuera de nuestra tierra.

Es sin duda una gran forma de aprender sobre geografía, vas entendiendo un poco más acerca de cómo ubicarte, calcular horas de distancias y cercanía, navegación o vuelo, percibes aspectos con más relevancia que lo habitual, lo grande y diferente que puede llegar a ser el mundo. Aprecias los diversos paisajes bien sean montañas, playas, desiertos, llanuras, selvas, etc.

Es realmente cuando nos encontramos lejos de donde somos que sentimos con más profundidad los distintos sonidos, las temperaturas, así como ver animales de otras especies. Cuando viajamos aprendemos muchas cosas sin embargo lo mas enriquecedor a nivel de viajes es cuando hacemos contactos con personas de diferentes lugares, se crea un intercambio cultural y de vivencias, se observan la diversidad de rasgos físicos, formas de vestir, actuar, actitudes que nos permiten distinguir entre las razas lo diferentes como humanos que podemos ser.

Viajar es la mejor forma de ampliar los horizontes, de hacer a un lado los prejuicios y sobretodo abrir mentalidades, es comprobar que de las distintas culturas se aprende, que todas quizás pretenden lo mismo, que no hay ninguna mejor que otra, son conocimientos que sólo se adquieren viviéndolos, sintiéndolos.

Es igual de importante saber contemplar las diferencias sociales, esto también supondrá un hecho interesante para aprender y entender los diferentes entornos económicos-políticos que existen.

Todos los países aportan algo diferente, algunos te atrapan con su naturaleza otros con las exóticas culturas de sus pueblos, también hay algunos que te dan la oportunidad de aprender sobre historia, arte, curiosidades, inventos. Muchos países abarcan aspectos que te permiten obtener especialmente valiosos momentos y así aprendes de estos la sencillez y esencia de la alegría, de cosas que pueden parecer comunes como la música, el baile, el disfrute de vivir que llegan a cautivarte y que además te llevas contigo de cada lugar al que visitas sumando así inolvidables recuerdos a diferentes experiencias.

Todo el que viaja finalmente siempre de alguna manera conoce y aprende, disfruta de todo lo que visita sin importar la circunstancia de cada lugar, ampliando increíblemente la perspectiva de vida en general, logrando experiencias que se quedan con nosotros mismos a lo largo del camino.

En conclusión, podemos resumir la experiencia de viajar en 7 puntos principales:

  1. Viajar nos abre el horizonte. Para algunos esto significa la posibilidad de conocer un mundo diferente, culturas distintas, historias y leyendas, a la vez que aprender de nuevos gustos y sabores;
  2. Viajar es acerca de conocer gente. Nuestro mundo tiene tanta gente maravillosa que al viajar podemos conocer personas que – inclusive – pueden ser nuestras amigas por el resto de nuestras vidas. La vida está llena de gente que tenemos a nuestro alrededor y de quienes podemos aprender;
  3. Conocemos nuevas cosas. Desde una nueva comida en un menú diferente, hasta ver las nuevas tendencias y tecnologías. Esto nos permite ver cosas nuevas e innovadoras, conocer usos diferentes para productos ya existentes y ver los nuevos desarrollos en áreas como las artes y la ciencia;
  4. Aprendemos a adaptarnos y a ser flexibles.En los viajes debemos explorar nuevas cosas y, si bien necesitamos haberlo planificado con antelación, no sabemos lo que pueda pasar: un día lluvioso cuando habíamos pensado ir a un parque, una conexión de vuelo que no pudimos hacer, un concierto que no sabíamos que darían y que ahora queremos ver, o que llegamos tarde a un museo y debemos regresar al día siguiente. Ser flexible nos permite ver y disfrutar mucho más;
  5. Aprendemos de Historia. Nada más espectacular que visitar catedrales que fueron construidas hace 500 años o estar en monumentos de la época de los romanos o los griegos. Y ni hablar de la posibilidad de visitar lugares con culturas milenarias como la India, China o Egipto. Muchos no lo hemos hecho todavía y para eso tenemos toda la vida por delante. Al hacerlo aprendemos de historia, de cultura y civilizaciones, de héroes reales o mitológicos y de la maravilla que es la historia mundial.
  6. Conocemos nuevas costumbres. Y en el camino vemos cómo se comporta la gente al aprender de sus costumbres y tradiciones. A la vez, entendemos la maravilla de los idiomas mientras aprendemos nuevas palabras. Y nos damos cuenta que a veces no necesitamos del lenguaje para comunicarnos.
  7. Y aprendemos sobre la vida. Aunque parezca algo sencillo, el viajar nos enseña mucho acerca de cada uno de nosotros, de lo que pensamos y sentimos. Conocemos más a quienes nos acompañan en esas travesías y aprendemos algo diferente en cada situación. Viajando creamos consciencia, mejoramos la confianza en nosotros mismos y nos atrevemos a hacer cosas diferentes.

Comentarios

comentarios